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viernes, 4 de enero de 2008

el odio racial y religioso que se incita en Tacna

“Algunas reflexiones acerca del odio racial y religioso” (Parte II)

Ps. Rafael Enrique Azócar Prado

La falta de sensibilidad e indiferencia acerca del destino de millones de personas que sufren o sufrieron discriminación y explotación, ya sea por razones religiosas o raciales, puede deberse a la carencia de información. Es decir, si el niño o el adulto no saben qué sucedió con tal o cual grupo humano en el pasado, puede no sentir emoción alguna, cuando les recuerdan algunos sucesos dramáticos que dicho pueblo sufrió en su historia reciente o pasada. Ello se aplica, por ejemplo, al genocidio de Romas o Gitanos en la Segunda Guerra Mundial, pues aunque no lucharon militarmente en la contienda, fueron víctimas de matanzas y trabajo forzado en manos de sus asesinos nazis, quienes los apresaron como animales y los recluyeron en Campos de concentración donde trabajaron como esclavos en las fábricas alemanas allí instaladas. Luego, cuando sus energías se agotaban eran llevados directamente a morir gaseados. Igual destino corrieron mujeres, ancianos y niños gitanos, pues esta etnia era consideraba por los nazis como indeseable y parasitaria ¿Sabía usted que más de 250 mil gitanos fueron asesinados por los nazis entre 1939 y 1945? ¿Sabía usted que en Auchwitz-Birkenau se perpetró el asesinato de más de 3,000 gitanos entre mujeres, niños y ancianos durante la noche del 2 al 3 de agosto de 1944?
Sin embargo, debemos señalar que no sólo la falta de conocimiento es culpable de esta indiferencia ante el destino de comunidades y pueblo enteros. También lo es la ocultación de la necesaria información que nos permitiría conocer estos hechos pasados. Hay quienes prefieren negar que tal cosa ocurrió. Los “negacionistas”, son como aquellos que se tapan los ojos para no ver la realidad. Ya sabemos que aunque se tapen los ojos, la realidad no cambiará, los hechos estarán allí, siempre. Negar, por ejemplo, el asesinato de millones de personas, entre ellas: judíos, gitanos, polacos, rusos, partisanos europeos, opositores políticos, sacerdotes polacos, homosexuales y líderes sindicales por lo nazis, es tan despreciable como los que lo apoyaron y promovieron. Negar estos genocidios equivale a disculpar a quienes lo perpetraron. Es como burlarse de las víctimas, de los pocos sobrevivientes, de sus familiares.
Para ilustrar a quienes todavía no conocen la real dimensión de la maldad nazi en toda su extensión, y permiten, por ejemplo, que sus menores hijos dibujen la svástica - aquel símbolo cruel de la barbarie - les presentamos una síntesis de declaraciones que el año 2006 hicieran diversos líderes europeos al recordar un año más de la liberación del mayor cementerio europeo: Auschwitz-Birkenau. Veamos:
• El ex canciller alemán, Gerhard Schroeder, dijo que se sentía avergonzado por las atrocidades cometidas en los campos de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial: "Manifiesto mi vergüenza frente a los asesinatos, y ante quienes sobrevivieron al infierno de los campos de concentración", citando a "judíos, gitanos, homosexuales, opositores políticos, prisioneros de guerra y resistentes de toda Europa". El Holocausto, dijo, fue "el más profundo desgarro" de la civilización y Alemania "tiene la obligación moral de no olvidar el dolor y la crueldad infligidos a millones de personas".
• Por su parte, el Papa Benedicto XVI invita a la humanidad a "no olvidar Auschwitz ni las otras fábricas de muerte donde el régimen nazi intentó eliminar a Dios para tomar su lugar". Señaló: "no se debe ceder a la tentación del odio racial, fuente de las peores formas de antisemistimo". Agregó que los crímenes perpetrados por el régimen que encabezó Adolf Hitler "no tienen parangón en la Historia". "Venir aquí, a Auschwitz, es un deber ante la verdad y los derechos de aquellos que han sufrido, un deber ante Dios”.
• El presidente de Polonia, Alexander Kwasniewski, ha hecho un pedido formal de perdón a nombre de los polacos por una masacre de judíos cometida 60 años atrás. "Nosotros debemos pedir perdón por este crimen a las almas de los muertos y de sus familias", dijo Kwasniewski durante una ceremonia en la población de Jedwabne. “Esa es la razón por la que hoy, como ciudadano y como el presidente de la república de Polonia, pido perdón. Perdón en mi propio nombre y en nombre de aquellos polacos que tienen la conciencia hecha trizas por ese crimen", dijo. En Jedwabne, el presidente polaco inauguró un nuevo monumento en memoria de las víctimas (aprox.1,600). La inscripción de este monumento, escrita en polaco, hebreo y yiddish, dice: "a la memoria de lo judíos de los alrededores de Jedwabne, hombres, mujeres y niños, habitantes de esta tierra, quienes fueron asesinados y quemados vivos en este lugar, el 10 de julio de 1941".
• Juan Fernando López Aguilar, ministro de Justicia del Reino de España, dijo que el homenaje se hacía "en cumplimiento de un deber del Gobierno". "En Auschwitz murió una cierta idea del ser humano. Ahora sabemos que siempre está al alcance de la barbarie. Tenemos que estar alerta", insistió.
• En París, el presidente francés, Jacques Chirac, aseguró que el "antisemitismo es una perversión que mata". Chirac prometió, además, que Francia "no olvidará jamás lo que no supo impedir".
• Simone Veil, (que integró la resistencia francesa) ex ministra de Salud de Francia, fue llevada en tren a Auschwitz desde la localidad de Drancy, al norte de París, en 1943, cuando tenía 16 años. Afirmó en la ceremonia: "Todavía lloro cada vez que pienso en todos esos niños judíos (...) Nunca podré olvidar a los niños".
• El ex ministro alemán de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, se refirió a la "marca indeleble" dejada por el Holocausto en Alemania. "Ese crimen bárbaro formará siempre parte de la historia alemana. Para mi país representa la abominación moral absoluta, la negación sin precedentes de todas las cosas civilizadas", declaró.
Bien, ahora que ya conocemos un poco de historia reciente respecto de los nazis y su maldad. Recuerde que el odio no desaparece como por encanto, sólo desaparecerá el odio racial y religioso cuando cada uno de nosotros tenga presente lo que pasó para que no que vuelva a repetirse. Esta es una obligación para todos nosotros, pues en Tacna hay un rebrote del virus de la maldad en un grupo de jóvenes neonazis. Estamos avisados.

el nacionalismo nazi y la raza

El nacionalismo y la raza

Mag. Rafael Enrique Azócar Prado

En el capítulo XII (La nacionalidad y la raza) del libro “Mi Lucha” de Adolf Hitler, éste sostiene la tesis capital de su doctrina política: “La superioridad de una nación se define por la pureza de su raza”, y afirma de modo categórico lo siguiente: “Todas las grandes culturas del pasado cayeron en la decadencia debido sencillamente a que la raza de la cual habían surgido envenenó su sangre”. Obviamente Hitler no sabía ni jota de Historia Universal, ya que de aceptar su interpretación del colapso de las naciones, tendríamos que explicar la caída del Tahuantinsuyo y del gran Imperio Azteca como el producto de la mezcla de sus pobladores con “elementos raciales inferiores”; habría entonces que indagar con qué otros pobladores de “raza inferior” se mezclaron los linajes reales de los Incas del Cusco; tendríamos también que buscar, entre la diversidad de pueblos que habitaban el enorme territorio que hoy día conocemos como México, a aquellos pobladores de “raza inferior” que tuvieron la suerte de mezclarse con los moradores de Tenochtitlán y que supusieron su ruina. Qué gran ignorancia es suponer que el ocaso de las civilizaciones se produce a partir de la mezcla de la sangre de sus hombres. Para Hitler no existían factores económicos, militares, sociales, religiosos, demográficos, etc., que influyeron en la caída de las grandes culturas de la antigüedad. Según él, la caída del Tahuantinsuyo no se debió a la captura por sorpresa de Atao Huallpa en la plaza de Caxamarca por un traidor Pizarro (quien lo invitó a comer pero lo apresó), ni a la superioridad tecnológica militar del invasor hispano, ni a la guerra civil y dinástica entre los hermanos Huáscar y Atao Huallpa, ni al uso de la pólvora, los cañones, los caballos. Tampoco comprendió que las creencias populares sobre el retorno del Dios Wiracocha hicieron que hasta el propio Manco Inca creyera que los barbudos jinetes que usaban el rayo como arma (se refería al Arcabuz) eran dioses. Para el caso de la caída de Tenochtitlán (el gran imperio de los Aztecas) de igual modo Hitler estaba absolutamente errado. No supo acaso que Cortés tomó como rehén a Moctezuma, que los enemigos seculares de los Aztecas - los Tlaxcaltecas - se aliaron a Cortés para combatir a los Tenochcas y Mexicas y, que al igual que en el Tahuantinsuyo, el uso de las armas de fuego, los cañones, los caballos, los feroces perros de guerra y el filudo acero de las espadas significaron ventajas comparativas que finalmente inclinaron la balanza al lado del invasor español.
El mestizaje peruano - mezcla de sangre española con la indígena - empezó a la llegada de Pizarro, pues ya en Caxamarca en noviembre de 1532, nos encontramos con esclavos negros, indios nicaraguas y soldados moros al servicio de los españoles. Incluso los que acompañaron a Pizarro no eran todos ciudadanos españoles (recuérdese el caso del griego Pedro de Candia - “el artillero” - y del italiano Martín de Florencia, quien fue uno de los tres judíos-conversos presentes en Caxamarca). Luego, ante las guerras de reconquista de Manco Inca vinieron de Centroamérica más españoles acompañados de indios Cunas de Panamá a apoyar a Pizarro. También vino desde su gobernación en Guatemala en 1533 el conquistador de México Pedro de Alvarado a disputar la conquista de los territorios del actual Ecuador a Diego de Almagro, Belalcázar y Pizarro, y lo hizo acompañado de cientos de negros esclavos y de indios Maya-Quiché (de la actual Guatemala). Es de suponer que los visitantes europeos, los esclavos negros y los sirvientes moros (de origen marroquí y argelino) no fueron célibes, ni renunciaron a desposar o tomar por concubina a cuanta mujer indígena se cruzó por su camino (ni qué decir de las violaciones sexuales que se sucedieron en la época) y se unieron así con mujeres de auténtica estirpe peruana y de esta manera fue naciendo el Perú mestizo, el Perú de “Todas las sangres”. Algo más, no hay que olvidar también que a la llegada de los españoles vivían dispersos en todo el territorio del Tahuantinsuyo en calidad de mitmas, miles de campesinos de las etnias Chachas (naturales de la actual Chachapoyas), Cañaris (naturales de la actual Cuenca- Ecuador), Huancas (actual Huancayo), Chimos (del antiguo reino de los Chimús-Trujillo), Caxamarcas, Lucanas, Chinchas, Huaylas, etc., quienes en la mayoría de los casos eran grupos endogámicos, pero que también contraían enlaces con individuos pertenecientes a otras etnias del vasto Tahuantinsuyo.
A pesar del evidente error de la perversa tesis central de la doctrina del nazismo hitleriano (se lo recuerdo: “La pureza de la sangre determina el poderío de una nación”) y de la demostrada barbarie con que actuaron las hordas nazis (léase GESTAPO y las SS) en los territorios ocupados (Polonia, la Ex Unión Soviética, etc.) asesinando a millones de hombres, mujeres y niños por la única razón de su pertenencia a una nacionalidad: polacos, judíos, checos, serbios, gitanos, etc., puesto que Hitler y los nazis los consideraban individuos de raza inferior (recuerde que los alemanes se autoproclamaban “Arios de raza superior”), actualmente estamos observando con estupor el resurgimiento del culto a Hitler aquí en Tacna, pues hace poco un grupo de jóvenes universitarios rindió un homenaje a Rudolf Hess, el jerarca nazi que fue apresado cuando voló a Inglaterra en un viaje sorpresivo y que el propio Hitler lo creyó loco. Aunque usted amigo lector no lo crea, un grupo de jóvenes, todos de ascendencia Aymara y Quechua rinden homenaje y admiran a aquel que consideraba a los indígenas de América del Sur individuos de raza inferior. ¡Qué ironía!, si los jóvenes tacneños admiradores de Hitler hubieran visitado el campo de exterminio de Auswitch-Birkenau, en los años de 1943 o 1944, el doctor Josef Mengele muy gustoso hubiera deseado hacer unos cuantos experimentos médicos sin anestesia con estos jóvenes, pues para un nazi auténtico, los indígenas y los mestizos latinoamericanos pertenecemos a una “raza inferior”, a una “raza de sangre contaminada”, “envenenada”, que merecemos ser dominados por individuos de “raza aria”, de “raza superior”, de “raza pura”.
Queridos amigos, el autentico nacionalismo pasa por aceptar nuestras raíces mestizas, y sentirnos orgullosos de ello. No podemos admirar ni honrar la memoria de asesinos y genocidas que despreciaban a otros por el sólo pecado de pertenecer a “razas” o etnias que ellos consideraban inferiores. Que nuestros héroes no sean ni Benito Mussolini ni Hitler ni Hess ni Eichman, sino Rumi Ñahui o Quisquis o Quisu Yupanqui o Challco Chima, o si prefieren algo más reciente en nuestra historia republicana: Miguel Grau, Francisco Bolognesi o el gran Mariscal del Perú Don Andrés Avelino Cáceres. En el Perú, tenemos tantos y muy valientes héroes, no lo olvidemos nunca.

contra el nazismo en Tacna

“Algunas reflexiones acerca del odio racial y religioso” (Parte II)

Ps. Rafael Enrique Azócar Prado

La falta de sensibilidad e indiferencia acerca del destino de millones de personas que sufren o sufrieron discriminación y explotación, ya sea por razones religiosas o raciales, puede deberse a la carencia de información. Es decir, si el niño o el adulto no saben qué sucedió con tal o cual grupo humano en el pasado, puede no sentir emoción alguna, cuando les recuerdan algunos sucesos dramáticos que dicho pueblo sufrió en su historia reciente o pasada. Ello se aplica, por ejemplo, al genocidio de Romas o Gitanos en la Segunda Guerra Mundial, pues aunque no lucharon militarmente en la contienda, fueron víctimas de matanzas y trabajo forzado en manos de sus asesinos nazis, quienes los apresaron como animales y los recluyeron en Campos de concentración donde trabajaron como esclavos en las fábricas alemanas allí instaladas. Luego, cuando sus energías se agotaban eran llevados directamente a morir gaseados. Igual destino corrieron mujeres, ancianos y niños gitanos, pues esta etnia era consideraba por los nazis como indeseable y parasitaria ¿Sabía usted que más de 250 mil gitanos fueron asesinados por los nazis entre 1939 y 1945? ¿Sabía usted que en Auchwitz-Birkenau se perpetró el asesinato de más de 3,000 gitanos entre mujeres, niños y ancianos durante la noche del 2 al 3 de agosto de 1944?
Sin embargo, debemos señalar que no sólo la falta de conocimiento es culpable de esta indiferencia ante el destino de comunidades y pueblo enteros. También lo es la ocultación de la necesaria información que nos permitiría conocer estos hechos pasados. Hay quienes prefieren negar que tal cosa ocurrió. Los “negacionistas”, son como aquellos que se tapan los ojos para no ver la realidad. Ya sabemos que aunque se tapen los ojos, la realidad no cambiará, los hechos estarán allí, siempre. Negar, por ejemplo, el asesinato de millones de personas, entre ellas: judíos, gitanos, polacos, rusos, partisanos europeos, opositores políticos, sacerdotes polacos, homosexuales y líderes sindicales por lo nazis, es tan despreciable como los que lo apoyaron y promovieron. Negar estos genocidios equivale a disculpar a quienes lo perpetraron. Es como burlarse de las víctimas, de los pocos sobrevivientes, de sus familiares.
Para ilustrar a quienes todavía no conocen la real dimensión de la maldad nazi en toda su extensión, y permiten, por ejemplo, que sus menores hijos dibujen la svástica - aquel símbolo cruel de la barbarie - les presentamos una síntesis de declaraciones que el año 2006 hicieran diversos líderes europeos al recordar un año más de la liberación del mayor cementerio europeo: Auschwitz-Birkenau. Veamos:
· El ex canciller alemán, Gerhard Schroeder, dijo que se sentía avergonzado por las atrocidades cometidas en los campos de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial: "Manifiesto mi vergüenza frente a los asesinatos, y ante quienes sobrevivieron al infierno de los campos de concentración", citando a "judíos, gitanos, homosexuales, opositores políticos, prisioneros de guerra y resistentes de toda Europa". El Holocausto, dijo, fue "el más profundo desgarro" de la civilización y Alemania "tiene la obligación moral de no olvidar el dolor y la crueldad infligidos a millones de personas".
· Por su parte, el Papa Benedicto XVI invita a la humanidad a "no olvidar Auschwitz ni las otras fábricas de muerte donde el régimen nazi intentó eliminar a Dios para tomar su lugar". Señaló: "no se debe ceder a la tentación del odio racial, fuente de las peores formas de antisemistimo". Agregó que los crímenes perpetrados por el régimen que encabezó Adolf Hitler "no tienen parangón en la Historia". "Venir aquí, a Auschwitz, es un deber ante la verdad y los derechos de aquellos que han sufrido, un deber ante Dios”.
· El presidente de Polonia, Alexander Kwasniewski, ha hecho un pedido formal de perdón a nombre de los polacos por una masacre de judíos cometida 60 años atrás. "Nosotros debemos pedir perdón por este crimen a las almas de los muertos y de sus familias", dijo Kwasniewski durante una ceremonia en la población de Jedwabne. “Esa es la razón por la que hoy, como ciudadano y como el presidente de la república de Polonia, pido perdón. Perdón en mi propio nombre y en nombre de aquellos polacos que tienen la conciencia hecha trizas por ese crimen", dijo. En Jedwabne, el presidente polaco inauguró un nuevo monumento en memoria de las víctimas (aprox.1,600). La inscripción de este monumento, escrita en polaco, hebreo y yiddish, dice: "a la memoria de lo judíos de los alrededores de Jedwabne, hombres, mujeres y niños, habitantes de esta tierra, quienes fueron asesinados y quemados vivos en este lugar, el 10 de julio de 1941".
· Juan Fernando López Aguilar, ministro de Justicia del Reino de España, dijo que el homenaje se hacía "en cumplimiento de un deber del Gobierno". "En Auschwitz murió una cierta idea del ser humano. Ahora sabemos que siempre está al alcance de la barbarie. Tenemos que estar alerta", insistió.
· En París, el presidente francés, Jacques Chirac, aseguró que el "antisemitismo es una perversión que mata". Chirac prometió, además, que Francia "no olvidará jamás lo que no supo impedir".
· Simone Veil, (que integró la resistencia francesa) ex ministra de Salud de Francia, fue llevada en tren a Auschwitz desde la localidad de Drancy, al norte de París, en 1943, cuando tenía 16 años. Afirmó en la ceremonia: "Todavía lloro cada vez que pienso en todos esos niños judíos (...) Nunca podré olvidar a los niños".
· El ex ministro alemán de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, se refirió a la "marca indeleble" dejada por el Holocausto en Alemania. "Ese crimen bárbaro formará siempre parte de la historia alemana. Para mi país representa la abominación moral absoluta, la negación sin precedentes de todas las cosas civilizadas", declaró.
Bien, ahora que ya conocemos un poco de historia reciente respecto de los nazis y su maldad. Recuerde que el odio no desaparece como por encanto, sólo desaparecerá el odio racial y religioso cuando cada uno de nosotros tenga presente lo que pasó para que no que vuelva a repetirse. Esta es una obligación para todos nosotros, pues en Tacna hay un rebrote del virus de la maldad en un grupo de jóvenes neonazis. Estamos avisados.